Una merecida celebración

Ha sHHido condenado a prisión perpetua Hissène Habré, quien gobernara con puño de hierro Chad entre 1982 y 1990, lo cual merece ser celebrado, puesto que en África estas sentencias a dictadores no son frecuentes y más de uno se sale con la suya, permaneciendo enel poder (algunos por décadas). El caso más resonante de un ex mandatario condenado fue el del antiguo presidente liberiano Charles Taylor, acusado de delitos de guerra, y sentenciado por un tribunal internacional, en 2013.

Habré, conocido en el mundo como el “Pinochet africano”, ha sido sentenciado por delitos contra la Humanidad y atropellos varios a los derechos humanos, como numerosos casos de violaciones a mujeres, así como ser sometido a la confiscación de la totalidad de sus bienes que había llevado consigo (y depositado en bancos) tras ser derrocado y refugiarse en Senegal. La Justicia senegalesa lo condenó por el aterrador número de víctimas de su régimen, que incluyó 40.000 asesinatos políticos y unas 200.000 torturas.

El caso Habré plantea una novedad auspiciosa. Es la primera vez en la historia africana que un tribunal local juzga a un ex mandatario africano de otra nación (en este caso con imprescindible ayuda de la Unión Africana). Además, concluye la cadena de luchas que iniciara Souleyman Guengueng, quien, junto a otros testigos del horror y familiares de víctimas, buscó y contó con el apoyo de ONG en defensa de los derechos humanos para promover la causa de los suyos, y , moviendo cielo y tierra, pudo finalmente llevar, aunque no sin trabas y retrocesos, a Habré al banquillo. Los interesados en ver a Habré preso, que han esperado más de un cuarto de siglo, estallaron en llantos al conocerse el veredicto y se espera que esta jugada sin precedente sirva como ejemplo y motivación para que la Justicia de otros países del continente se sirva procesar, juzgar y condenar a tantos otros ex gobernantes (así como actuales) que acarrean en su haber un pasado y presente plagado de atropellos a la dignidad humana.

 

Publicado en la edición impresa del diario La Razón (España). Fecha: martes 31 Habréde mayo de 2016.