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África, a ojos muy simples

Una vez apagada la pompa del largo funeral de Mandela, y ya descansando sus restos mortales en el sitio donde el líder se crió, los medios informativos vuelven a los clásicos clichés sobre África. En efecto, fuera del caso del funeral más importante de diciembre, los sitios en habla hispana apenas cubrieron otras noticias (excepción hecha obviamente de las webs especializadas en África), a no ser por retazos de un conflicto caliente, el que vive la República Centroafricana, uno de los “olvidados” de África pero que adquirió relevancia por la escalada de violencia y el número de desplazados, además de los quenecesitan ayuda humanitaria urgente (aunque es muy probable que vuelva al cajón del olvido cuando la situación se estabilice un poco).

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Ilustración incluida en ‘Mis cuentos africanos’, una antología publicada por la editorial Siruela; un libro de entrañables relatos, pequeñas muestras de la esencia del continente africano recopilados por Nelson Mandela, en los que se da fe de valores universales a través del mundo animal, del retrato de personajes y de algunos seres fantásticos. Fotografía de EFE

 

En definitiva, lo poco que escapó al tema de la muerte del líder más conocido en África, versó sobre el conflicto, dando pasto a creer que en África solo hay guerras. Esa visión se refuerza a partir de mi propia vivencia, en lo que veo, escucho, anoto. Menciono aquí algunos elementos habituales que refuerzan la visión que tiene la mayoría sobre lo que lamentablemente significa África para nosotros. En Argentina (y no solo allí) se escuchan frases habituales, dichos, palabras célebres, etcétera, sobre un continente sobre el que se incurre en crasos errores que demuestran la mayor ignorancia: simplificación y generalización. He aquí algunas.

 

FRASES:

– “En la Argentina negros no hay, ni hubo”.

– “Negros de m…” (u otras variedades más o menos lascivas).

– “Muy primitivo, todavía viven en aldeas”.

– “África, se están matando entre ellos y se mueren de hambre, caen como moscas”.

– “África, toda igual. Hace mucho calor siempre y son todos negros”.

– “El continente africano no tiene ni historia, ni cultura, ni arte. Todo fue copiado de afuera”.

– “Te vas a África, ¿no es peligroso? ¿no deberías vacunarte?”.

– “Lo mejor es hacer un safari. Casi lo único que se puede hacer, el resto es peligroso, para ver gente muy pobre no vale la pena”.

– “Si los africanos son pobres y subdesarrollados, es porque ellos quieren”.

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Detalle del libro ilustrado por 16 artistas africanos.


OTROS:

– Si se considera que Mandela, como personaje, es y será lo más representativo de África (aunque solo sea de una pequeña porción, Sudáfrica), ahora bien, la semana pasada un video filmado en Bogotá entrevistaba a diversas vendedoras y modelos de una tienda de ropa recién inaugurada. Casi ninguna sabía quién fue el sudafricano, o afirmaban que se trataba del deceso de un actor. Incluso una joven lo reconoció como un “presidente sudamericano”.

– Un ejemplo de mi ciudad, Buenos Aires. El pasado jueves 12 se cumplió el día del simpatizante del club futbolístico más popular de Argentina, Boca Juniors. Los “hinchas” asistieron a una celebración en el Obelisco (el típico punto de reunión para ocasiones de festejo popular). Transcurridos unos momentos, hubo incidentes, policías heridos y muchos destrozos. Aun más, una vez desconcentrado el lugar, un hincha fue tiroteado en el regreso y falleció. En las redes sociales, por caso, se comparó a los simpatizantes de este club allí presentes que provocaron los incidentes con monos o bien…africanos. Por ende como una metonimia, leí que Argentina va camino a convertirse en, por ejemplo, Zambia. Ahora bien, en este país del sur africano, el fútbol no genera destrozos en Lusaka, su capital. En tal caso: ¿compararán a los agitadores con revoltosos argentinos?

– En el mundial Sudáfrica 2010, una publicidad del licor Amarula finalizaba con la leyenda “El sabor de África”. Sin embargo, el producto es sudafricano. Sudáfrica es una pequeña porción del continente, si bien es un gigante económico y un actor de peso continental, es tan solo uno de los 55 países que lo forman.

– Las películas sobre África, salvo contadas excepciones, lo muestran como territorio salvaje, de tribus indómitas y siquiera se ven ciudades. África es un continente tan urbanizado como América del Sur. Asimismo, la mayoría de documentales retratan la visión clásica de África: la sabana, los leones, las palmeras y no mucho más.

– Un capítulo de la serie y dibujo animado norteamericano, The Simpson, en que la familia viaja a un supuesto país no identificado en África, siempre en tono irónico, muestra cómo el aeromozo, que trabaja en el vuelo de ida, desde ese oficio, al terminar las vacaciones, ascendió ya que una pancarta callejera lo muestra como presidente de la nación al terminar el capítulo. De la TV y el cine, los ejemplos son infinitos.

– Cuando ocurrieron las masacres en Ruanda “la Suiza de África” en 1994, la primera impresión que se transmitió desde los medios fue la de ser luchas tribales. Los medios insistieron sobre esa mirada para analizar el conflicto. Nadie habló de la posibilidad de “genocidio” (siendo tan frecuente en el siglo XX). Sin embargo, se sabe que se trató del accionar de un Estado que perpetró la masacre, a través de verdugos armados con machetes y otros elementos punzantes, a plena luz del día. Murieron unas 800.000 personas en apenas tres meses.

– Existe un chiste de muy mal gusto sobre somalíes y el auto de muy mal gusto, así como muchísimos más versados en racismo. No es una coincidencia que ese fuera elegido por Somalía. África siempre aparece en los titulares de diarios y TV como el continente de las catástrofes, ese país es ilustrativo, sobre todo desde que los norteamericanos fracasaron y se retiraron del país en 1995. La situación relativamente algo mejoró, aunque es indudable que Somalía quedó ligada a lo peor del mundo en cuanto calidad de vida refiere.

– En la educación argentina, en clases de historia, ni mencionar que Guinea Ecuatorial (ex colonia española y único lugar de África donde el castellano es oficial) formó parte del Virreinato del Río de la Plata, creado en 1776. Es un dato que a nadie le interesa.

– En los actos escolares centrales, el 25 de mayo (primer gobierno patrio) y el 9 de julio (independencia), las representaciones consisten en el primer caso, entre otras, en representar vendedores negros y, en el segundo festejo, esos personajes ya no están. El sentido común en Argentina tiene al negro como el “primer desaparecido”, marcándolo como una presencia del pasado colonial (anterior a 1810).

– Existe la tendencia, no solo en Argentina sino en varios países latinoamericanos, por ejemplo, cuando la economía no va bien, de homologar al país desde donde se hace la comparación con alguno de África. Un caso muy ilustrativo es Venezuela, cuya hiperinflación se compara con la que vivió Zimbabwe. Sin embargo, para aquellos que realizan las comparaciones despectivas, sería interesante hacerles saber (o recordar) que el origen del género humano es ni más ni menos que África.

– Cuando le preguntaron al ex presidente Carlos Menem sobre los negros en Argentina respondió: “Ese problema lo tiene Brasil. Nosotros no”.

 

 

Publicado en:

http://blogs.elpais.com/africa-no-es-un-pais/2013/12/africa-guerras-estereotipos-mandela.html#more

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